Estar lageado básicamente significa tener lag, es decir, un retraso o demora en la respuesta del videojuego cuando realizas una acción.
Este problema suele hacer que tu personaje reaccione tarde o incluso quede congelado en pantalla, afectando la jugabilidad.
El lag puede deberse a varias razones, pero una de las más comunes es el excesivo consumo de ancho de banda por parte de tu dispositivo, lo que ralentiza la conexión con los servidores del juego.
Ejemplo de Lag en Destiny:
Evita estar congelado con estos consejos
Una forma de solucionar estar lageado o congelado es reducir el consumo de ancho de banda. Para ello, tienes varias opciones:
- Utiliza cable ethernet para conectarte, es más rápido y estable. La señal de la WiFi es más lenta. Si tienes problemas de cobertura siempre puedes recurrir a un PLC gaming.
- Desactiva las actualizaciones automáticas de Windows cuando juegues.
- Juega en servidores cercanos, como los de Europa, si estás en esa región.
- Cambia la señal del router a la banda de 5Ghz.
- Reduce la resolución gráfica a niveles bajos o medios.
- Haz overclock a la placa base o RAM para tener más potencia.
- Comprueba la señal y velocidad de internet. Para ello, puedes acudir a cualquier web de test de velocidad.
- Contrata mayor velocidad de Internet o mejora tu equipo (RAM, procesador y tarjeta gráfica).
- Si tienes un móvil gaming de útima generación prueba a jugar con el 5G activado. El tiempo de latencia es mínimo con esta nueva tecnología. Eso sí, ten cuidado quedarte sin datos.
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